jueves, 13 de julio de 2017

• HIPOCRESIA:


Se viste de distintos rostros,
En cada esquina, en cada centro de la misma tierra.
Peleando ¿Por qué?, Por nada…
¿Que llevaran en su féretro?, solo un cuerpo desnudo.
Almas vacías en ocres sin luz.
Hipocresía vestida en lujosos autos,
En vidas fastuosas, vanas.
Y en la misma miseria  de esas pobres personas
Encendiendo un candelabro en una iglesia,
Y con su dura legua castigando…
Discriminando, juzgando, metiendo el dedo en la llaga del mismo creador…
la tierra se desmorona, los árboles sangran
Y el cielo llora…
Ella  con su astucia logra entrar en cada unos de ellos.
¿Que podemos hacer para que se den cuenta?
La tierra pide ayuda, el agua se desborda, el calor marchita,
Y tu…¿que dejaras para tus hijos?…


Alasblancas♥

La Luna y el Lapacho..



La luna le da luz por las noches,
mas espera en un rincón que él se de cuenta que ella está ahí.
Aguarda a que él estire sus ramas hacia ella.
El lapacho se extiende con sus flores rosadas, casi azuladas, perfumando la noche.
La luna vive enamorada de él,
ya no sabe que hacer, lo mira con sus ojitos entristecidos, como pidiendo que la perciba.
El muy señorón, elegante con sus ramas y su porte tan plantado la mira de reojos.
¿Será que no se da cuenta el amor que siento por él?.
“Rodéame con tus brazos”, dice la luna en voz baja,
“perfuma la noche y bailemos enamorados, no me importa que estés
plantado y que yo viva en el cielo,
que digan que tú eres un lapacho y yo una luna coqueta.
Mírame, me enamoré de ti y no se cuando sucedió, quizás una noche que
paseaba entre las estrellas y te vi, o cuando tus ramas me rodearon una noche y me perfumaste la  vida”…




Labios seductores

 Con mis besos y mis alas abiertas “te espero”. 
Con mi alma en las manos, con mis lágrimas colgadas en la luna. 
Entre almohadones rojos dejo mi corazón para que tú lo enamores…



Alasblancas ♥

Versos de mi autoria

Amor prohibido


Nuestros mundos están entrelazados
y a la vez tu nunca serás mío.
Cuando puedes me regalas un ratito de tu tiempo.
Nos amamos con tanta pasión
que olvido hasta el tiempo.
Luego te marchas con ella,
sin poder dar una explicación.

Las glicinas celosas asoman por el ventanal
perfumando nuestra guarida de amor.
Un silencio en una tarde de pueblo,
solo el susurro de tu voz en mis oídos
diciéndome cosas preciosas.
No quiero que pase el tiempo,
se que mañana te iras con ella…

Se que nadie tiene la culpa de que esto sucediera,
solo nos encontramos en distintos tiempos.
Ella descuido el nido y tú encontraste mis ojos.
Dulce pecado el nuestro,
amor sin rumbo alguno.

Nuestros mundos están entrelazados
y sin embargo no eres mío.

Bebo el elixir de tu copa,
el veneno de este amor prohibido…





 Derechos reservados del autor

Alasblancas


Engañero…

Ese que escribe a escondidas,
dejando canciones de amor,
creyendo seducirla.
Ese es casado, mentiroso y engañero.
Engaña a su mujer y pasó por la cama de su amiga,
y ahora viene a seducir con melodías.
Dice que ella es su amor, que jamás la olvido.
Ese no pudo tenerla, ni llevarla a la cama porque ella adivinó lo que era,
un vil rastrero, embustero que le gusta enredarse en la cama de cualquiera,

elude compromisos y ni el mismo se respeta.
Ese pensó que ella era una mas y se chocó con un muro.
Ese deja flores al viento, cantos en vano,
espera agazapado sin saber que ella ya no lo tiene en cuenta.
Más  hoy no se acuerda ni quien es, ese  zorro vestido de cordero …
 




  Alasblancas
Se reservan todos los derechos del autor


sábado, 8 de julio de 2017

Dormilón un gato soñador



Cuento.

Mmm… ¡Miau!, que rico se siente dormir en el soutien de mi dueña.
Ella me encontró una mañana tiradito en la calle, yo le ronronee y la mire con mis ojitos tristes.
Cuando ella me vio parece que le di mucha lastima y me recogió, ahora soy uno mas de su familia. Mi dueña se llama Maité, miau, es una damita bella, suave, usa un perfume que invade toda la casa, cuando llega de afuera tira toda su ropa por el living y va dejando de a poco hasta que llega a la habitación desnuda, ¡¡miauuuu, es bella!! La miro y suspiro…¡¡Miau re-contra miau!!
Un día quedó la casa sola y mientras dormía en su soutien su perfume me abrazaba, me acomodé y me dormí. De repente, no sé que pasó, pero ya no era un gato, tenia piernas, manos, un cuerpo y caminaba por la casa recorriendo todo. Levanté  su ropa y justo entra ella y grita asustada.
Yo le pedía que no grite y que no era un ladrón.
-¡Soy dormilón señora!- le dije.
Ella entre el susto me mira y se mata de risa.
-¡Créame!, me dormí y desperté en este cuerpo, es que la amo tanto que pienso que un hada me convirtió en este hombre-
Maité no paraba de reír, entonces ya me estaba enojando.
-¿Porqué no me cree damita?, amo su olor, su piel…- le confesé.
 Pero ella seguía riendo, reía y reía y me dice:
-¡Despierta dormilón, sal de mi soutien! ¡Ya fuera de mi habitación!. Este gato Dormilón siempre rondando en mi ropa jajajaja-
Mmm, miau re-contra miau, era solo un sueño, me estire, desperece y camine hacia la cocina donde me esperaba un plato de leche calentita…¡Miau!










Amor.



“Andábamos sin buscarnos
pero sabiendo que andábamos
para encontramos.”
Julio Cortázar 


Dulce, una mujer sola, vivía en un caserón antiguo, pero muy bien cuidado.
El nombre se lo había puesto su padre, porque cuando nació era una niña tan fina, tan cariñosa que el pensó que ese seria un nombre perfecto para ella.
Dulce quedó solo, nunca se casó, sus padres ya muertos hace mucho tiempo y tenía muy poca familia de parte de ellos.
Ella iba de su trabajo a su casa, algunas noches de fiestas, y le gustaba quedarse leyendo hasta muy tarde esas novelas de amor, porque muy dentro de ella tenia la esperanza todavía de encontrar ese hombre que soñaba. Había tenido tantas decepciones pero la llamita no se apagaba...
Una tarde de otoño se quedó un rato en el parque mientras leía un libro, estaba lindo el clima otoñal con un sol cálido que la abrazaba, se fue metiendo en la lectura cuando de pronto alguien le dice: -“Andamos sin buscarnos”- ,y ella levanta la cabeza repitiéndole: -“Pero sabiendo que andábamos para encontrarnos” ,ambos sonrieron y él le comenta:
-Cortázar, mi favorito-
-El mío también- responde Dulce.
-Perdón, ¿estas sola? ¿No te comprometo?-
-¡No!- dijo ella y él se sentó a su lado.
 Ya el sol se iba perdiendo cuando seguían la charla, se contaron casi toda sus vidas, de repente, Dulce empezó a sentir frío y le dijo que se retiraba, él le dijo que la alcanzaría  hasta su casa pero ella prefrío darle su teléfono. El muchacho lo anotó encantado y le dijo:
-Mañana te llamo-
Dulce, como niña adolescente, fue caminado, casi volando porque se dio cuenta que era él ese tierno amor que ella esperaba  por mucho tiempo… 


 Alasblancas