jueves, 3 de abril de 2014

DORADA ESPERA…

                           Bailarinas que danzan en la calles 
                                  Doradas, amarillentas en el aire.
                                   Un viento del sur las balancea
                                   danzando de vereda a vereda.
                                El árbol perenne deja ir por este año
                                      sus hojas doradas,
                                 sabiendo que quedara desnudo,
                                   esperando por una primavera
                               que lo llenara de flores y hojas verdes.
                                       Dulce melodía la del otoño
                            que pinta un cielo gris, hojuelas por el suelo…
                                     Mi cabello remolino en el viento
                                        mientras espero el autobús.
                                Me imagino estos versos que los dejaré 
                               para ti de regalo en unas hojas ambarinas,
                                  como este otoño que se está acercando
                                         de a poco con su melodía sutil.
                                 Escucha el viento, te lo susurrará: ¡Te amo!


                                                                        Alasblancas

Como Explicar...


Seducime ...


domingo, 11 de agosto de 2013

Versos sueltos..


 
                           Te voy a entregar la fragancia de mi piel     
                            para que te quedes a orillas de mis besos...



Alasblancas♥

Esas rosas rojas (acróstico)Te Amo y Te

Silvia Mirta Silva Vallejos
23 de Julio
Esas rosas rojas (acróstico)Te Amo y Te Odio.

Te ame desde el día que te vi.

En el silencio de la noche te soñé.

Amanecí toda llena de amor,

Mas un día me heriste el corazón.

Osado te portaste conmigo,

Yo que te daba hasta mi vida,

Te voy a pedir que no me dejes más.

Esas rosas rojas color sangre...

Oh, sólo llévalas a mi tumba

Donde ahora me encontrarás

Instalada por tanto dolor que me diste.

Oh amor, hoy sólo es odio lo que llevo dentro...

Alasblancas♥


Se reserva los derechos de autor.

Una noche interminable…

La noche se iba acercando y Marina acostumbraba a cerrar todos los ventanales y poner llave en los pórticos. Como todas las noches se acercó a las ventanas y se puso a ver que todo esté cerrado, de repente vio una sombra que paso muy rápidamente y ella dice: -¿Alejandro sos vos?- y nadie le respondía, entonces sintió un escalofrío que le recorrió por toda la espalda, pero ella era una mujer muy fuerte y siguió hacia la otra ventana, pero le quedó en la cabeza la sombra que había visto pasar. Terminó de cerrar todo y camino hacia la cocina, apagó la luz y se dirigió hacia las escaleras donde estaban los dormitorios de los chicos. A la mañana siguiente levantó a los niños, preparó el desayuno, le acomodo la corbata a su esposo y los despidió. Ella tenía que pasar por la tintorería y comprar unos víveres para la cena. Era viernes, siempre se juntaban dos parejas de amigos que dividían los viernes en casas distintas. Tras un arduo día llego la noche, ya tenía la mesa puesta y la chica que la ayudaba había dejado todo limpio y algunos detalles hasta que Marina se cambiara de ropa. Los chicos dormían en lo de su abuela… Llegaron las visitas, cenaron, charlaron de distintos temas y cuando una de las amigas, Elena, le dice: -Ya vuelvo, paso al baño- -Si, pasa tranquila- le respondió Marina. La charla siguió, pero Marina se preocupó al ver que tardaba tanto. La miro a Lucía y decidieron subir a ver qué pasaba, golpearon en el baño, insistieron y no pasaba nada, entonces ya muy preocupada abrió la puerta y dio un grito que estremeció toda la casa. Lucía la sostuvo, era Elena yacía colgada de una soga y otra vez vio la sombra que cruzó, pero Lucía no había visto nada. En un momento todos subieron y dijo el esposo de Marina: -No toquen nada-, y llamo a la policía, denunciando lo que había pasado. El esposo de Elena estaba shockeado, no podía recuperarse. Se llevaron el cuerpo después de muchas preguntas y de sacar huellas. Al otro día lo ocurrido fue el comentario de todo el barrio, nadie lo podía creer. Marina despertó y quería que todo esto fuera un mal sueño, bajo a tomar un café, los niños se habían quedado en casa de su abuela y el silencio de la casa la apabullaba. Cuando de pronto, levanta su mirada y ve pasar a la sombra, entonces la sigue y se dijo a si misma: -Loca no estoy- y siguió hasta el living. Logra ver a la sombra y ésta la mira casi de costado y se pierde en la pared, ella temblando sale corriendo de la casa y la busca a Lucía, que era su amiga más fiel, y le cuenta lo sucedido, entonces Lucía le dice: -¿Estás segura?- -Si te digo que se perdió por la pared, ¿Me crees? Loca no estoy- Lucía le contesta: -¡No amiga!, vamos a tu casa a investigar.- Llegaron con mucho miedo y pasaron al living, se acercaron a la pared y había una gran mancha, como la silueta de una persona. Marina dice: -¡Mirá, tocá la pared!-, cuando de pronto ante sus ojos, la sombra toma a Marina y se pierde en la pared, Lucía atónita quedo paralizada, pasaron horas hasta que llegó el marido de Marina y Lucía seguía en el mismo lugar. Alejandro le gritaba: -¡Lucía!, ¿Qué pasó?- pero ella no respondía, -¿Dónde está mi esposa?- Lucía seguía sin contestar y Alejandro la toma del brazo y ve que estaba dura, pálida, sin poder hablar. Llamó al médico y la internaron, pero Lucía no se recuperaba, tan sólo balbuceaba: -Se la llevó por la pared…- Tras pasar un tiempo Marina jamás apareció, Lucía quedo internada en un lugar de recuperación mental y su familia se mudó del barrio. La casa de Marina fue puesta en venta pero nadie quería comprarla, porque según los vecinos, decían que en la pared quedó la mancha de una mujer como pidiendo a gritos: ¡Por favor, ayúdenme!

Alasblancas


domingo, 21 de abril de 2013

UN BOLETO DE REGALO.


 Tras una invitación Guadalupe llegó a Londres donde la esperaría Harry.
Él, un cantante muy popular. Ella una argentina que vivía en un punto del norte, soñadora, leía todo sobre él y lo seguía en cada canción nueva que salía.
Un día se realizó un concurso para conocerlo y la joven, Guadalupe, hizo una carta. Nunca se imaginó que a los meses desde Londres le llagaría buenas noticias. La carta decía:
“Estimada señorita Guadalupe, le comunicamos que se le enviará los pasajes y tendrá pagada una estadía por tres días en el hotel Westbury”.
Ella pegó un grito y su madre no sabía que pasaba, corrió hacia la puerta y le dijo:
-¿Hija que pasa?-
-¡Mami me gane un viaje!, por dios no lo puedo creer muero de amor por ese chico.
La madre, ya no podía hacer nada, solo acompañarla con su corazón.
Llegó el día tan esperado, viajó hacia Buenos Aires y del aeropuerto salió rumbo a Londres. Todo fue tan increíble como si fuese un sueño de hadas, la llevaron, la dejaron en el hotel, la atendieron con toda delicadeza. Ella solo soñaba con ese día.
Por la mañana tomó el desayuno, la llevaron de paseo por el reloj más famoso llamado Big Ben, recorrieron la ciudad y volvió al hotel, donde la esperaban unas personas.
Le comunicaron que le traerían un vestido y la maquillarían, ya que por la noche tendría una cena con Harry.
Así fue que le dejaron un vestido azul fascinante, la maquillaron muy suave, ya con su juventud era suficiente.
Ya estaba lista y súper nerviosa, la llevaron al salón y tomó asiento en la mesa que ya estaba reservada para ella y Harry. Se trataría de una cena romántica con velas, un lugar maravilloso con una luz tenue.
Guadalupe tenía su corazón agitado y alguien por detrás le toca su bella cabellera que llegaba hasta su cintura.
-Largo y lindo cabello, casi azabache- le dijo, y ella murió de amor, se dio vuelta y lo abrazo sin pensar. El reía y con su apenas castellano le dijo:
-Niña eres muy bella-
Charlaron comieron y hasta un beso le robo él junto a una hermosa fuente que dejaba ver las estrellas.
Como todo tiene un final el zapatito no se perdió pero el reloj tocó las doce y él se tenía que ir.
Guadalupe corrió a sus aposentos y lloró porque no sabía si era bueno o malo lo que había vivido, ya que nunca más lo vería, ni besaría sus labios.
Al día siguiente ya sus maletas estaban preparadas un taxi la esperaba para llevarla hacia el aeropuerto, un viaje largo la esperaba. Llegando a Buenos Aires se dirigió al tren que la llevaría hacia su provincia, donde ya los sueños solo vivían en su corazón.
El tren viajaba lento como observando el paisaje, tras la ventanilla su rostro reflejaba el dolor, tanto que comenzaron a rodar lágrimas por sus mejillas.
El sueño llegó a su fin...