jueves, 3 de abril de 2014
domingo, 11 de agosto de 2013
Esas rosas rojas (acróstico)Te Amo y Te
Silvia Mirta Silva Vallejos
23 de Julio
Esas rosas rojas (acróstico)Te Amo y Te Odio.
Te ame desde el día que te vi.
En el silencio de la noche te soñé.
Amanecí toda llena de amor,
Mas un día me heriste el corazón.
Osado te portaste conmigo,
Yo que te daba hasta mi vida,
Te voy a pedir que no me dejes más.
Esas rosas rojas color sangre...
Oh, sólo llévalas a mi tumba
Donde ahora me encontrarás
Instalada por tanto dolor que me diste.
Oh amor, hoy sólo es odio lo que llevo dentro...
Alasblancas♥
Se reserva los derechos de autor.
Una noche interminable…
La noche se iba acercando y Marina acostumbraba a cerrar
todos los ventanales y poner llave en los pórticos. Como todas las noches se
acercó a las ventanas y se puso a ver que todo esté cerrado, de repente vio una
sombra que paso muy rápidamente y ella dice: -¿Alejandro sos vos?- y nadie le
respondía, entonces sintió un escalofrío que le recorrió por toda la espalda,
pero ella era una mujer muy fuerte y siguió hacia la otra ventana, pero le
quedó en la cabeza la sombra que había visto pasar. Terminó de cerrar todo y
camino hacia la cocina, apagó la luz y se dirigió hacia las escaleras donde
estaban los dormitorios de los chicos. A la mañana siguiente levantó a los
niños, preparó el desayuno, le acomodo la corbata a su esposo y los despidió.
Ella tenía que pasar por la tintorería y comprar unos víveres para la cena. Era
viernes, siempre se juntaban dos parejas de amigos que dividían los viernes en
casas distintas. Tras un arduo día llego la noche, ya tenía la mesa puesta y la
chica que la ayudaba había dejado todo limpio y algunos detalles hasta que
Marina se cambiara de ropa. Los chicos dormían en lo de su abuela… Llegaron las
visitas, cenaron, charlaron de distintos temas y cuando una de las amigas,
Elena, le dice: -Ya vuelvo, paso al baño- -Si, pasa tranquila- le respondió
Marina. La charla siguió, pero Marina se preocupó al ver que tardaba tanto. La
miro a Lucía y decidieron subir a ver qué pasaba, golpearon en el baño,
insistieron y no pasaba nada, entonces ya muy preocupada abrió la puerta y dio
un grito que estremeció toda la casa. Lucía la sostuvo, era Elena yacía colgada
de una soga y otra vez vio la sombra que cruzó, pero Lucía no había visto nada.
En un momento todos subieron y dijo el esposo de Marina: -No toquen nada-, y
llamo a la policía, denunciando lo que había pasado. El esposo de Elena estaba
shockeado, no podía recuperarse. Se llevaron el cuerpo después de muchas
preguntas y de sacar huellas. Al otro día lo ocurrido fue el comentario de todo
el barrio, nadie lo podía creer. Marina despertó y quería que todo esto fuera
un mal sueño, bajo a tomar un café, los niños se habían quedado en casa de su
abuela y el silencio de la casa la apabullaba. Cuando de pronto, levanta su
mirada y ve pasar a la sombra, entonces la sigue y se dijo a si misma: -Loca no
estoy- y siguió hasta el living. Logra ver a la sombra y ésta la mira casi de
costado y se pierde en la pared, ella temblando sale corriendo de la casa y la
busca a Lucía, que era su amiga más fiel, y le cuenta lo sucedido, entonces
Lucía le dice: -¿Estás segura?- -Si te digo que se perdió por la pared, ¿Me
crees? Loca no estoy- Lucía le contesta: -¡No amiga!, vamos a tu casa a
investigar.- Llegaron con mucho miedo y pasaron al living, se acercaron a la
pared y había una gran mancha, como la silueta de una persona. Marina dice:
-¡Mirá, tocá la pared!-, cuando de pronto ante sus ojos, la sombra toma a
Marina y se pierde en la pared, Lucía atónita quedo paralizada, pasaron horas
hasta que llegó el marido de Marina y Lucía seguía en el mismo lugar. Alejandro
le gritaba: -¡Lucía!, ¿Qué pasó?- pero ella no respondía, -¿Dónde está mi
esposa?- Lucía seguía sin contestar y Alejandro la toma del brazo y ve que
estaba dura, pálida, sin poder hablar. Llamó al médico y la internaron, pero
Lucía no se recuperaba, tan sólo balbuceaba: -Se la llevó por la pared…- Tras
pasar un tiempo Marina jamás apareció, Lucía quedo internada en un lugar de
recuperación mental y su familia se mudó del barrio. La casa de Marina fue
puesta en venta pero nadie quería comprarla, porque según los vecinos, decían
que en la pared quedó la mancha de una mujer como pidiendo a gritos: ¡Por
favor, ayúdenme!
Alasblancas
domingo, 21 de abril de 2013
UN BOLETO DE REGALO.
Él, un cantante muy popular. Ella una argentina que vivía
en un punto del norte, soñadora, leía todo sobre él y lo seguía en cada canción
nueva que salía.
Un día se realizó un concurso para conocerlo y la joven,
Guadalupe, hizo una carta. Nunca se imaginó que a los meses desde Londres le
llagaría buenas noticias. La carta decía:
“Estimada señorita Guadalupe, le comunicamos que se le
enviará los pasajes y tendrá pagada una estadía por tres días en el hotel
Westbury”.
Ella pegó un grito y su madre no sabía que pasaba, corrió
hacia la puerta y le dijo:
-¿Hija que pasa?-
-¡Mami me gane un viaje!, por dios no lo puedo creer
muero de amor por ese chico.
La madre, ya no podía hacer nada, solo acompañarla con su
corazón.
Llegó el día tan esperado, viajó hacia Buenos Aires y del
aeropuerto salió rumbo a Londres. Todo fue tan increíble como si fuese un sueño
de hadas, la llevaron, la dejaron en el hotel, la atendieron con toda
delicadeza. Ella solo soñaba con ese día.
Por la mañana tomó el desayuno, la llevaron de paseo por
el reloj más famoso llamado Big Ben, recorrieron la ciudad y volvió al hotel,
donde la esperaban unas personas.
Le comunicaron que le traerían un vestido y la
maquillarían, ya que por la noche tendría una cena con Harry.
Así fue que le dejaron un vestido azul fascinante, la
maquillaron muy suave, ya con su juventud era suficiente.
Ya estaba lista y súper nerviosa, la llevaron al salón y
tomó asiento en la mesa que ya estaba reservada para ella y Harry. Se trataría
de una cena romántica con velas, un lugar maravilloso con una luz tenue.
Guadalupe tenía su corazón agitado y alguien por detrás
le toca su bella cabellera que llegaba hasta su cintura.
-Largo y lindo cabello, casi azabache- le dijo, y ella
murió de amor, se dio vuelta y lo abrazo sin pensar. El reía y con su apenas
castellano le dijo:
-Niña eres muy bella-
Charlaron comieron y hasta un beso le robo él junto a una
hermosa fuente que dejaba ver las estrellas.
Como todo tiene un final el zapatito no se perdió pero el
reloj tocó las doce y él se tenía que ir.
Guadalupe corrió a sus aposentos y lloró porque no sabía
si era bueno o malo lo que había vivido, ya que nunca más lo vería, ni besaría
sus labios.
Al día siguiente ya sus maletas estaban preparadas un
taxi la esperaba para llevarla hacia el aeropuerto, un viaje largo la esperaba.
Llegando a Buenos Aires se dirigió al tren que la llevaría hacia su
provincia, donde ya los sueños solo vivían en su corazón.
El tren viajaba lento como observando el paisaje, tras la
ventanilla su rostro reflejaba el dolor, tanto que comenzaron a rodar lágrimas
por sus mejillas.
El sueño llegó a su fin...
miércoles, 27 de marzo de 2013
Una y mil veces
Nos encontramos en el hotel de siempre, sólo para pelear
una vez más.
Y aunque te amo con locura sé que tengo que partir, doy vuelta las cartas esas que una vez las barajaste tú.
Siempre con tu canto de sirenas en mis oídos que me dejó grabado tu mar.
Y ahora ya no queda más que llanto por las mañanas, ya no puedo reír, recojo mis pedazos y sigo caminando por esta calle de tierra dejando mis lágrimas caer.
Mi vida ya está terminada sin vos, ¡No lo puedo creer que tengo que seguir otra vez a solas sin ti!
Desencanto que me puso la vida, ¡que dolor!, es como un puñal que atraviesa mi cuerpo.
Ya no tengo nada, ninguno de los dos tiene la culpa. Solo es un juego de la vida y ya no puedo seguir luchando.
He caído por ti una y mil veces en este dolor.
Y aunque te amo con locura sé que tengo que partir, doy vuelta las cartas esas que una vez las barajaste tú.
Siempre con tu canto de sirenas en mis oídos que me dejó grabado tu mar.
Y ahora ya no queda más que llanto por las mañanas, ya no puedo reír, recojo mis pedazos y sigo caminando por esta calle de tierra dejando mis lágrimas caer.
Mi vida ya está terminada sin vos, ¡No lo puedo creer que tengo que seguir otra vez a solas sin ti!
Desencanto que me puso la vida, ¡que dolor!, es como un puñal que atraviesa mi cuerpo.
Ya no tengo nada, ninguno de los dos tiene la culpa. Solo es un juego de la vida y ya no puedo seguir luchando.
He caído por ti una y mil veces en este dolor.
Ahora, ya no te voy a tener piedad. Adiós…
Alasblancas♥
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